¡Hola!
Me llamo Marina, soy ilustradora y diseñadora gráfica valenciana. Ahora vivo en Barcelona junto a mi compañero, mi gata pirata (Burma) y muchas plantas.
De pequeña, crecí con una mano pegada a un lápiz y, a la otra, barro. Me apasionan el arte y las historias, compagino ambas pasiones a través de la ilustración y el diseño gráfico.
Trabajo con mucho tipo de clientes, desde clientes privados o particulares, pequeñas empresas como La Tahona del Abuelo o emprendedores hasta grandes empresas y editoriales como Anaya o Planeta.
Si te interesa hacerme un encargo personal o que trabajemos en algún proyecto contacta conmigo en holamarinamg@gmail.com estaré encantada de leerte.
Esta es la historia corta, si quieres leer más, sigue hacia bajo o sígueme en mi Instagram (prometo muchas stories de Burma)

De pequeña, me apasionaba dibujar, rayar y amasar todo.
Era una "alegría" para mis padres, que decidieron aprovechar la tradición cerámica de Valencia y buscaron un taller que admitiera a un gremmlin de 3 años. Y, voilà, Ximo Moroder se convirtió en mi maestro durante 17 años.
También mi familia se dio cuenta de que me pegaba mucho al papel para dibujar (efectivamente, estaba cegata :-D). Y me dieron el parche y mis gafotas a los que siempre estaré agradecida: me permitieron seguir dibujando.
Dibujaba en los márgenes de los apuntes, en las mesas, en los listines telefónicos… en la carrera.
No sorprende que esta pasión me hiciera estudiar Bellas Artes y la curiosidad me llevara a vivir un Erasmus en Cracovia.
Después seguí formándome, en parte porque siempre disfruté estudiando, en parte porque la situación laboral se puso aún más difícil en mi sector (hola crisis del 2008).

Así fue como acabé con un Máster en Creación Artística y dos Postgrados en diseño en la escuela Elisava, que me trajeron a Barcelona.
Las cosas no estaban nada fáciles, a pesar de hacer prácticas y conseguir varios trabajos eventuales como diseñadora y otras cosas tuve que volverme a mi casa sin mucho ánimo pero con nada que perder.


Y así empecé mi andadura freelance en el diseño. Mis padres, por suerte, aguantaron sin tirarme por el balcón. Pude ahorrar, lamerme las heridas, aprender a aceptar la ayuda y tomar el impulso necesario para ganarme la vida como diseñadora.
Y, gracias a personas que confiaron en mí, como Nieves y Juanjo del horno centenario La Tahona del Abuelo (mi primer gran proyecto como freelance), al fin conseguí la seguridad y el portafolio para crecer.
Desde hace unos años volví a reconectar con mi pasión primigenia, dibujar, así que empecé a trabajar también en ilustración y a disfrutar cada momento.
Para fotos de mi gata Burma, garabatos, procesos y dibujos varios pásate por mi Instagram 
Si quieres hablar de negocios estaré muy contenta de que me escribas a holamarinamg@gmail.com
Saludos
Marina
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